Skip to main content

Cómo son los húngaros

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

En muchos de mis posts he escrito acerca de muchas de las características y cualidades de los húngaros, pero sigo viendo bastante frecuentemente que muchas personas tienen mucha curiosidad de saber como es la gente de Hungría. Por esta razón, he decidido resumir las cualidades mas comunes de los húngaros en un solo post.

 

Ojo: esto no significa que todas estas cualidades las tienen los 10 millones de húngaros que viven en Hungría. Esto significa que estas cualidades son las que mas comúnmente se pueden encontrar en personas húngaras. Podrás conocer a húngaros que solo muestren dos de las cualidades debajo descritas, en otros verás cinco de las cualidades y en quizás pocas personas podrás encontrar todas las cualidades. Te puedo también garantizar que algunos húngaros no tienen ninguna de estas cualidades, conozco a un buen par.

 

Sin mas preámbulo, aquí están:

 

Las buenas

 

Los húngaros son abiertos

Cualquier hispano residente en Hungría que esté leyendo esto en este momento, ha saltado del sillón o de la silla al leerlo. Quizás hasta ha decidido no seguir leyendo. Jajajajajajajaja!!! Te voy a explicar en que sentido me refiero a que son abiertos. Los húngaros al principio son reservados, los ves medio tímidos, se comportan muy serios al conocer a alguien nuevo, ¿verdad? ¿y después de ahí? Difícil pararlos. Ya después que te conocen y saben pronunciar tu nombre correctamente y saben de que país eres y donde queda, te confían de todo y son muy abiertos. No son súper desconfiados como muchos de nosotros los hispanos. Muchas veces te contarán de mas y estarás pensando «suficiente información, aguántate ya».

 

Los húngaros son curiosos… o ¿entrometidos?

Cuando recién llegué a este país, las pocas veces que en la calle encontraba alguien que hablara inglés, me asombró la gran cantidad de preguntas personales que en ocasiones me hicieron. ¿y qué harán con toda esa información? ¿para qué pregunta tanto? ¿cómo puede pensar en tantas preguntas una detrás de la otra? eran algunos de los tantos pensamientos que me pasaban por la cabeza cuando me encontraba con una mas de estas personas. En mi país a estas personas se le llaman «metiches». Aquí preguntar y sentir curiosidad por otra persona es símbolo de apreciación y simpatía. Mientras mas simpático les parezcas a ellos, mas preguntas te harán. Lo malo de esto para mí personalmente era que me quedaba horas ahí parado como pendejo respondiendo al interrogatorio porque me daba pena cortar a la persona y decirle que me tengo que ir. Pero no te preocupes, aprendí bastante rápido; en menos de un par de meses, me propuse que el límite eran cinco preguntas y me despedía.

Post relacionado: Ági néni, la vecina ideal

 

Los húngaros son buenos amigos

Como mencioné en el primer punto, los húngaros son abiertos. Después de que se sobrepase la primera barrera de lo deconocido, los húngaros pasan de la etapa de «conocido» a «amigo» bastante rápidamente. Si el húngaro y el hispano simpatizaron, en menos de un par de meses ya el húngaro te considera amigo y ya no un conocido. Cuando escribo amigo, no me refiero al «Hola Amigo» superficial que usamos nosotros en Latino América a veces al saludar a un extraño, sino al amigo literal. El húngaro cuando te considera amigo, está pendiente, te llama, saca tiempo para verte, si estás en problemas te ayuda, no se olvida de tu cumpleaños, te felicita en ocasiones especiales como por ejemplo navidad y no te pide dinero. ¿Qué te parece?

Post relacionado: Una guatemalteca en Budapest

 

Los húngaros son humildes

Aquí no me refiero al humilde que significa que uno proviene de una familia de pocos recursos, aquí me refiero a que los húngaros no son de pregonar lo tanto que tienen (en caso de que tengan). Tengo amigos de clase baja, de clase media y de clase alta e independientemente de a que clase pertenezcan, no presumen sus pertenencias. Nunca he vivido en España y no puedo comparar en este punto con los españoles. En Latino América, tenemos gente pobre que tienen una casa a punto de caerse, pero se compra unas zapatillas de 200 dólares y desde el día que se las compre se las pone todos los días hasta que se rompan o hasta que pasen de moda. ¿Conoces a alguien así?

Además de ponérselas todos los benditos días, camina como caballo de paso para que hasta la gente que está a un kilómetro de distancia se den cuenta de las zapatillas. Con la llegada del mundo de la internet, las redes sociales y los teléfonos inteligentes, el presumir también se hace virtualmente. El individuo de las zapatillas de 200 dólares, se toma las fotos y los selfies de tal manera que siempre salgan las benditas zapatillas.

También tenemos gente en nuestra querida Latino América, muy adinerada que simplemente no te dirije la palabra si eres clase media o baja. Esta actitud se ve muy poco aquí en Hungría. Por supuesto que si existe, pero no tanto y no en tal magnitud. De hecho una de las frases húngaras para describir a una persona así es: «márkabuzi». El márkabuzi vive y muere por tener cosas de marca. Si no son de marca, no las compra o no se las pone. Si no tiene plata para comprar algo de marca, no se lo compra y se pone lo de marca que ya está desgastado.

Post relacionado: Las 10 mejores cosas de Hungría

 

Los húngaros son hospitalarios

Aquí hay que especificar, porque hay un montón de gente que me van a tirar piedras. Los húngaros son hospitalarios cuando vas a casa de ellos, pero no cuando vas a un restaurante. En la gran mayoría de los restaurantes, los meseros o camareros o saloneros o mozos se comportan como si no les importara tu proprina. Con eso te dije todo. Pero es totalmente diferente si te invitan a tu casa y te cocinan. Son tan, pero tan, pero tan, pero tan hospitalarios que te vas a sentir como si fueses un rey. Te van a alimentar, te van a hacer sentir como en casa, te van a preguntar si te gustó todo, te van a llevar a pasear, te van a mostrar todo lo de la casa y te van a enseñar el pueblo o la ciudad. Van a ser tan amables contigo que te vas a poner malicioso y le vas a preguntar a tu mente hispana «¿y estos que querrán de vuelta?».

 

Los húngaros son generosos

Una vez me corté cerca del codo patinando y la cortada se veía bastante profunda. Una colega, que después se quedó siendo amiga, se ofreció a ser mi intérprete en el hospital. Yo para ese tiempo no hablaba húngaro como ahora. Fuimos y la mujer sin apuro alguno se quedó conmigo casi dos horas. Me examinaron, me desinfectaron, creo que hasta me vacunaron contra el tetano y me cosieron 2 o 3 puntos. Después de la primera hora de estar allí, le pregunto «¿tu novio no se pone celoso?», me responde «esto es una excepción, te tengo que ayudar, no me interesa lo que piense». Se me cayó la quijada al piso, y bueno, seguimos en la espera y haciendo lo que nos decían los doctores hasta que me dieron visto bueno y nos fuimos.

Así mismo son en muchos otros aspectos. Te dan el bote en carro sin importarles si tu destino está de paso o no. Comparten los juguetes de sus niños con tus niños. En los parques de juego ves a cada rato que una Mamá le ofrece de la manzana de su hijo a otros niños que ni siquiera conoce. En ocasiones especiales traen dulces o chocolates o lo que sea a la oficina y comparten con el equipo o reparten de escritorio en escritorio hasta que se les acabe todo lo que trajeron.

Post relacionado: Las suegras húngaras son

 

Los húngaros son inteligentes

Una de las cosas mas apreciadas en la cultura húngara es la inteligencia. Si en un grupo de personas, hay una celebridad, una persona de mucho dinero y una persona común y corriente, pero mas inteligente que todos, la persona mas respetada es la tercera. La otra vez estaba en el doctor y mientras esperaba mi turno, quedé conversando con dos viejos. La enfermera preparaba los expedientes de cada uno de los pacientes y no se acordaba de mi apellido y salió a preguntarme. Le dije mi apellido y todos los que estaban esperando me miraron como si yo fuese un extraterrestre. La curiosidad no tardó ni un solo minuto en salir a la superficie y uno de los jubilados me pregunta «¿usted es italiano?», le contesto «no, soy panameño» y comenzó el interrogatorio. Se metió otro jubilado y una jubilada. Muy difícil fue escuchar las tantas preguntas que me hacían a la vez, me sentía en una rueda de prensa. Bueno, la cuestión fue que ya cuando se les pasó la gran parte de la curiosidad, se convirtió en una conversa y uno de los dos jubilados sabía de todo. Los dos primeros temas fueron Italia y Panamá, y de ahí nos fuimos a Croacia, Serbia, Macedonia, Grecia, después pasamos al Imperio Austrohúngaro, Cuba, Estados Unidos y hasta Australia. El Señor sumamente informado en la historia de cualquier país del cual conversábamos. Después de unos diez minutos de estar conversando, ya en la sala no lo miraban como «el Señor sentado» sino como «el Señor mas inteligente del consultorio».

En la televisión húngara también se puede ver cuan importante es la inteligencia en la cultura húngara. Aparte de tener programas como X-factor o la versión húngara de Big Brother: Való Világ, lo que mas se ve son los programas de concursos. En las noches después de las noticias creo que es lo que mas se ve. Hay meses del año en que hay 3 programas de estos a la vez. Bumm, la pared, quién quiere ser millionario, Maradj Talpon (mantente de pie), Magyarország szeretlek (te amo Hungría) y el actualmente mas popular Honfoglaló (ConQUIZtador).

 

Los húngaros son honestos

Un latino te pregunta ¿cómo estás? y si también eres latino tu respuesta es «bien, gracias ¿y tú? Hasta ahí estamos bien, ¿no? Estás de acuerdo. Bien. Bueno, si vienes a Hungría con esta pregunta de «cómo estás» te vas a llevar un buen par de sorpresas. Mientras que para nosotros es una vergüenza estar temporalmente en desgracia, ya sea financiera o emocional, para los húngaros no. Pregúntales cómo están y te van a contar un resumen de que les ha pasado en los últimos tres meses, ya sea positivo o negativo. «Megvagyok» después de preguntarles como están es algo común, pero es solo la introducción. «Megvagyok» significa «estoy» o «existo» o «ahí». Te puedes encontrar también con alguien que comienza el monólogo con «szar az idő». Esto significa que el clima es una mierda. Ya te puedes imaginar como continuará el resumen. Otra clásica es «mindegy is» que significa algo así como «no tiene importancia».

Ayer me fue bien en el trabajo, pero cuando salí por culpa de un bus quedé todo encharcado y se me escaldaron las piernas por haber caminado hasta casa con los pantalones mojados. Lo bueno fue que cuando llegué a casa, mi novia había cocinado mi plato favorito, pero no pude comer de una vez porque tuve que bajar al perro que de hecho se había meado 3 veces en la alfombra. Katasztrófa.

Y así te pueden contar de todo sin parar por una buena media hora cuando solo les preguntaste «¿Cómo estás?» Ten cuidado, jajajajaja… la cultura húngara no es superficial como suele ser la de nosotros. Eso me gusta porque no hay que pasarse la vida tratando de determinar cual sonrisa es genuina y cual es hipócrita.

 

Las «mas o menos»

 

Los húngaros son perfeccionistas

Una vez estuve en un entrenamiento de 3 días de «autoconocimiento» de uno mismo, valga la redundancia. En inglés esto se llama «self awareness» y en húngaro «önismeret». Eramos 7 colegas y yo era el único extranjero. De los 6 húngaros del grupo, 5 se auto describieron como «perfeccionistas». Uno de ellos contaba que se volvió así porque su padre siempre le decía «puedes hacerlo mejor». Nunca le dijo un «bien hecho hijo». Pero aún cuando él está consciente de que su perfeccionismo proviene de ahí, no puede parar. Siempre que está haciendo algo, se demora horas y horas y días y días y meses y meses y nunca está contento con el resultado final. Si me pongo en su lugar, debe ser muy frustrante.

En otra compañía que trabajaba había otro colega igualito, pero este quizás era peor. Yo ya había completado la mitad de mi proyecto y él iba apenas planeando. Después de la tercera vez de excusarse con el jefe, el jefe le hervía la cabeza y lo mandaba a comenzar a ejecutar el proyecto porque sino, se iba a quedar ahí dos meses mas planeando hasta que el plan le quedara «perfecto».

Esto también se puede notar en húngaros que hablen inglés u otro idioma a nivel intermedio. Aunque sepan que pueden hablar y hacerse entender, no quieren hablar porque saben que van a cometer errores, o sea, no van a hablar perfectamente.

Lo pongo como una cualidad «mas o menos» porque en realidad no es algo malo, en mi opinión. Yo prefiero trabajar con un perfeccionista a trabajar con un holgazán o alguien poco importa que hace las cosas sin pensar ni un poquito en calidad de trabajo.

 

Los húngaros son de pocos amigos

Deja de estar pensando mal. No son de pocos amigos porque son engreidos y nadie los quiere. Jajajajajajaja… Son de pocos amigos porque comparado a nosotros los hispanos, el círculo de amigos de un húngaro promedio es súper reducido. Lo clásico es 2 o 3 amigos de la escuela, quizás 2 amigos de la universidad y 3 amigos que de hecho son ex-colegas. Todo lo demás está en la categoría «ismerős» y punto. «Ismerős» significa «conocidos» y si los ves en la calle los saludas, pero ya, mas nada. O sea, los húngaros promedios en realidad no hacen mucho uso de su red de contactos.

¿Por qué lo pongo en la categoría de cualidades «mas o menos»? Porque es bueno desde el punto de vista de proveer una amistad de calidad a los pocos que consideras amigos, pero es malo porque pierdes un montón de oportunidades de ayudar y de que te ayuden por no usar tu red de contactos.

 

Las malas

 

Los húngaros se preocupan

Ufff… esto es…  una cualidad bárbara. Me voy a reservar a escribir mucho aquí, pero es que… Se preocupan por cosas que van a pasar en 3 o 6 meses. Ni siquiera has resuelto los problemas de hoy (un soleado día de verano) y sobrecargas tu cabeza pensando en que hacer si no neva justo en la semana que vas a esquiar. ¿Por qué rayos preocuparse si uno no puedes controlar el clima?

Post relacionado: 8 cosas que no me gustan de Hungría

 

Los húngaros son quejones

Uffff…  otra que bueno..  ¿para qué te digo que no si sí? Adivina por cuanto tiempo se queja ese húngaro o húngara si esa semana que tenía que esquiar no cae la nieve.

Post relacionado: 8 cosas que no me gustan de Hungría

 

Los húngaros son impacientes

Ufff…  ¿Sabes cuantas veces al día un húngaro mira el pronóstico del tiempo todos los días del mes antes de esas vacaciones de esquiar?

Un ejemplo mas cercano al diario vivir, porque no todos los húngaros esquían. Fíjate en una parada de bus. En el metro o el tranvía se puede observar, pero en una parada de bus se nota mas. Observa sigilosa y detenidamente cada cuanto tiempo la gente de la parada mira a ver si viene llegando el bus. Ahí te vas a dar cuenta. Se parecen a los latinos viendo el teléfono cada 2 minutos a ver si les llegó un «me gusta» nuevo al Facebook, al Insta o al Twitter.

 

Los húngaros no confían en si mismos

Confían mas en ti que en sí mismos. En Latino América tenemos la costumbre de no confiar ni en nuestra propia sombra. Pero confianza en nosotros mismos nos sobra. Tienen 300 mil ideas los húngaros, pero no ponen nada en acción, piensan que igual no les va a salir bien. Los puedes convencer de cualquier producto de Amway, Avon, Herbalife, Oriflame o Forever Living, pero convencerles de creer que pueden lograr algo o resolver algún problema no. Olvídate.

 

Los húngaros son cerrados

Escribí arriba que los húngaros son honestos, ¿verdad? Bueno, cuando te presenten a un húngaro les vas a notar la cara muy honesta de «¿y quién eres tú?» Mantienen una distancia horrible al conocer a una persona nueva. Tengo un amigo italiano que una vez me contaba que tenía casi un año frecuentando el mismo gimnasio 5 veces a la semana y eran las misma 10 personas todos los días. Se rompía la cabeza pensando por qué no le hablan. Me dice que lo único que dicen es «jó reggelt», pero ya. «Renato, ¿cómo es posible que tenga un año viendo las caras de la misma gente y no me hablan?», «¿Será que estoy muy hediondo y no me doy cuenta?» Le digo, «no, ellos nunca te van a hablar, háblales tú y te van a sonreír y te van a hablar todas las mañanas».

Es así. La mayoría de los húngaros nunca dan el primer paso. Les da miedo que si te saludan y tu no saludas queden en «vergüenza». Insólito para nosotros los de países sureños, porque si alguien no nos saluda en tres segundos ya se nos olvidó y a veces hasta se nos escapa a los de sangre caliente un «¿no me quieres saludar?, vete al carajo pues». Los húngaros te conocen para después sonreírte y no al revés. Si no te sonríe un húngaro, no significa que te odia, simplemente significa que eres todavía un extraño.

Post relacionado: Un chileno en Budapest

 

Los húngaros son complicados

Vamos al lago. ¿qué usamos de transporte? ¿a qué playa vamos? ¿qué día vamos? ¿cuánto vamos a gastar en hospedaje? ¿cuánto vamos a gastar en comida? ¿dónde vamos a comer? ¿cuáles serán las actividades durante el día? ¿la maleta de quién llevamos? ¿qué vamos a comer? Igual que mi ex-colega el perfeccionista, se meten una de planeadera que nunca arrancan. Cosas pequeñas y que pueden dejar que sucedan espontáneamente, le meten una cantidad de mente. O sea, se ahogan en los detalles. Yo pienso que la circunstancia debe dictar que tanto te enfocas en fijarte tanto en los detalles. Por ejemplo, si estás organizando tu boda no es lo mismo a ir al lago.

 

Los húngaros son pesimistas

Desafortunadamente sí, hay una mayoría que es bastante pesismista. Muchas veces he leído que por la historia del país, pero nadie lo puede garantizar. Esto lo mas probable está muy relacionado con la confianza en sí mismos y también con el hecho de que se enfocan mucho en el pasado. En el fútbol esto es bastante transparente. El comentario mas frecuente es que «no vamos a ganar» y el argumento es que en los últimos 30 años nunca le hemos ganado a ese país o equipo. Pero eso sí, hay que ir a ver el partido, para criticar y para quejarse de que se perdió. Es algo medio masoquista desde mi punto de vista. Si estás convencido de que nunca vas a ganar, ¿para qué vas al juego a buscar enfados? Pero bueno, pertenece a la cultura, por eso lo hacen.

Post relacionado: Las 15 mejores películas húngaras

 

Los húngaros son nostálgicos

Como te conté en el punto anterior, los húngaros tienen una mentalidad enfocada en el pasado. ¿Qué pasa con esto? Si algo sale mal hoy, por cualquier razón, automáticamente piensan «ayer fue mejor día». Y así, en todo.

Volvemos al fútbol. Cualquier cosa que pase en cualquier juego de fútbol, el primer pensamiento es «que bonitos tiempos esos cuando teníamos al equipo de oro». El equipo de oro fue el equipo nacional de Hungría en los años cincuentas. Ese equipo fue el mejor equipo nacional de fútbol de todos los tiempos. Otro buen ejemplo es cuando los húngaros se graduan del colegio. A los dos años, cuando tienen mas o menos veinte años, ya están haciendo una fiesta retro o una «nosztalgia party». Si por alguna razón renuncian a una compañía y se van a otra y por cualquier razón la nueva compañía tiene algo que no les gusta, piensan «me hubiese quedado allá». La otra vez fui a mi ex-compañía a visitar (no es la primera vez) y una ex-colega me pregunta «¿qué haces aquí?», «¿te arrepentistes?», «¿quieres volver?», «¿no te gusta la nueva compañía?» Aunque sé la razón, igual me asombró.

Post relacionado: 15 películas que los húngaros se ven todas las navidades

 

Los húngaros son sabelotodos

A razón de que ser inteligente es tan apreciado y respetado en Hungría, se pueden encontrar «sabelotodos» bastante frecuentemente. Aquí no me refiero al sabelotodo de Latino América, que cree o que simplemente lo sabe todo. Claro que en Hungría también se pueden encontrar. Aquí es un poco diferente. Aquí la actitud de sabelotodo sobresale en cualquier situación donde haya una duda sobre algo y 2 o 3 personas argumenten cosas diferentes. Los dos que quizás se dieron cuenta que no tenían la razón, se quedan callados y no aceptan verbalmente que no tenían la razón. O sea, es una vergüenza que la otra persona sepa algo mejor que tú y por lo tanto, te haces el loco y no le das la razón. Otras personas lo que hacen es que buscan excusas para defender su equivocación.

Aquí están las diferentes categorías:

  1. Okos okoskodó: inteligente sabelotodo. Esta es la persona que es inteligente y que usa cada opotunidad para dejarle saber a cualquiera que es inteligente.
  2. Okos de nem okoskodó: inteligente pero no es sabelotodo. Una persona inteligente que no hace alarde de su inteligencia. Deja que los sabelotodos hablen y discutan de lo que quieran.
  3. Okostojás: sabelotodo. Parecido al anterior. Esta es la clásica persona mas inteligente de la clase. Puede o no ser presumido o presumida, pero simplemente lo sabe todo y es intensamente irritante que nunca se equivoque.
  4. Okoskodó aki nem okos: sabelotodo que no es inteligente. Esta es la persona que no es inteligente, pero cree que lo es y discutirá hasta morir. Quizás el Papá o la Mamá son muy inteligentes y aunque sabe que no heredó eso, se hace el inteligente porque le da vergüenza no serlo cuando supuestamente debiese haberlo heredado.
  5. Okoskodó kötekedős: sabelotodo que se mete en todo lo que hagas. Este es el sabelotodo que hagas lo que hagas te dice «eso no se hace así, se hace asá». Le pidas o no le pidas su opinión, te va a corregir.

 

Los húngaros  y el tiempo

 

Los húngaros son generalmente puntuales

Así es. Esto me gusta, los húngaros respetan el tiempo de uno y eso lo aprecio mucho. Lo que mas me gusta es que si te tardas un poquito, ya sea 5 o 10 minutos, no se enfadan. Eso sí, les gusta que les avises. Llama o manda un mensaje de texto y ni siquiera tienes que decir la razón, solo avisar que estás un poco tarde. No es como en otros países donde llegar tarde uno o dos minutos es el insulto mas grande del mundo.

Post relacionado: Sabes que tu novia es húngara, cuando (Parte 1)

 

Pero tampoco les gusta llegar temprano porque es «ciki»

«Ciki» significa vergonzoso. A los húngaros les gusta llegar justo a tiempo. Ellos se saben exactamente cuando pasa el bus y salen a la misma hora todos los días y llegan a la misma hora todos los días, a menos de que pase un contratiempo. Aquí es cuando se ponen impacientes y están en la parada mirando el reloj y mirando cuando llega el bus a cada minuto. Se ponen nerviosos y sienten que el mundo se les derrumba.

 

La mentalidad húngara es enfocada en el pasado y en el futuro

La característica nostálgica es porque son enfocados en el pasado y la característica de preocupación es porque son enfocados en el futuro. Antes de ir de vacaciones están preocupados por el clima que van a tener y cuando regresan de las vacaciones se deprimen en el trabajo recordando lo tan bueno que fueron las vacaciones.

 

Importante: estudié en la universidad la base de algunas ciencias sociales como sociología, antropología cultural, psicología social y psicología. Y Aunque me fascinan todos estos temas, no tengo un diploma en ninguno de ellos. Lo que escribo en este blog acerca de la cultura húngara, aunque pueda ser muy acertado, no se puede considerar como un estudio oficial de la misma. Todo lo que escribo es mi punto de vista personal y está basado en observación y experiencias personales desde que llegué a este país.

 

Hemos llegado al final de este post. Dime tu opinión o tu experiencia con los húngaros en la sección de comentarios.

 

Saludos,
Renato

 

Si te gustó este post o te gusta mi blog, dale un «Me gusta» a la página de Facebook y si no quieres perderte ninguno de los posts, suscríbete.

 

 

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn
avatar
13 Comment threads
14 Thread replies
0 Followers
 
Most reacted comment
Hottest comment thread
15 Comment authors
Renato CalcagnoDanielMaria ElenaValeriaAlicia Bendeguz Recent comment authors
  Subscribe  
más nuevo más antiguo más votado
Notificación de
Erika Haas
Invitado
Erika Haas

Hola Renato!
me gusto que escribiste de los hùngaros 😀
Soy hùngara y vivo en España en Galicia hace 4 años y me gusta esta mentalidad.
Que te vaya bien..

Kristela
Invitado
Kristela

WOW, que post tan increíble. Llevo poco en Hungría pero hay cosas que enseguida resultaron familiares para mí.

Tatiko
Invitado
Tatiko

Hola Renato muy bueno tu Blog llevo 9 meses aqui en Hungria y te juro que tantas personas me han dicho que nunca hablare el idioma que los e bloqueado de mis redes sociales bueno cuando llevaba tres meses aqui comenze a Chismear como decimos en America las conversaciones de las amigas de mi esposa es decir empeze a estudiar muchas palabras y ya de ahi cuando encontraba el hilo de la conversacion un buen por ciento sabia de que hablaban pero no entiendo todo y necesito hablarlo desde que cooci tu blog me ha estimulado mucho y quisiera comunicarme… Leer más »

Pablo
Invitado
Pablo

Los húngaros son abiertamente racistas. El partido gobernante avala esta actitud y la gente racista se siente respaldada para decir barbaridades que en Alemania serían penadas con cárcel. La UE está muy preocupada y están estudiando que hacer con un país que no recibe inmigrantes, pero sí los millones de euros de la Comunidad. Varias son las sanciones pensadas, aquí no se dice ni pío de eso, pero te invito a que revises incluso los períodos (no turísticos) húngaros. Y si lo comento, es porque lo he vivido en carne propia. Esto es una escalada, y pronto comenzaremos a oir… Leer más »

ADAM
Invitado
ADAM

Hola colega,
yo llevo más de 40 anos en Hungría y tu resumen de los Húngoros me parece perfecto.
Soy un perfeccionista reservado y sabelotodo, así que puedes tomar esto como un cumplido 🙂

Ben
Invitado
Ben

Hola Renato,
¡muchas gracias por este blog! Estando bastante nuevo en Budapest es una lectura muy divertida e informativa. Estaré muy atento a tus futuras publicaciones 🙂

Alicia
Invitado
Alicia

Pues acaba hoy una semana de intercambio con una niña húngara.
Está siendo la peor semana de mi vida y estoy como loca buscando información que me ayude a saber en qué estoy fallando
Y la respuesta es que yo no fallo.
Me ha tocado una niña distinta y punto.

inma
Invitado
inma

madre mìa creo que soy un poco hungara.

Silvia Fernández-Risco
Invitado
Silvia Fernández-Risco

Hola Renato. Soy una mexicana viviendo en Panamá desde hace 19 años. Me ha encantado tu post sobre cómo son los húngaros. El año pasado tuve oportunidad de viajar en crucero por el Danubio, partiendo de Budapest. Obviamente quedé enamorada de la ciudad y su gente. A lo largo del crucero, nuestros guías eran húngaros y me impresionó lo organizados y buenos anfitriones que eran. Por supuesto que en más de 3 ocasiones mi familia y yo los «volvimos locos» con nuestra falta de puntualidad. Nos citaban a las 8:00 de la mañana para salir a alguna gira y nosotros,… Leer más »

Alicia Bendeguz
Invitado
Alicia Bendeguz

Renato, no importa que no te hayas graduado en ninguna de esas especialidades como lo comentas al final de éste blog. Has descrito a mi esposo de la A a la Z, todo incluido.
El me acaba de decir, Soy un Hungaro perfecto.
No tengo ninguna queja, y yo soy latina.
El nombre de mi esposo es Attila (algo hungaro no?)
Veo que las fechas de tu blog son del 2018. Ojalá sigas escribiendo porque eres muy ameno y muy útil

Valeria
Invitado
Valeria

Fantástico.. tal cual todo lo que escribiste Renato. Lo disfrute muchísimo. Soy Húngara pero vivo en Argentina hace 49 años. Extraño mi pais más de lo que pensé al leer todo lo que dices de nosotros me di cuenta. Me alegró que hallas encontrado tu lugar Magyar Országban.

Maria Elena
Invitado
Maria Elena

Hoy me enteré que una familia que conozco es de Hungría, y como no sé nada de los húngaros leí tu artículo, me reí algunas veces con tus comentarios, encontré muy entretenido e informativo tu post.

Daniel
Invitado
Daniel

Saludos Renato,
Soy uruguayo, vivo en Brasil hace tiempo, y estoy considerando una propuesta de trabajo en Budapest.
La información de tu blog me está siendo de suma utilidad, soy muy grato por haberla encontrado. Me gustaría saber un poco más sobre costo de vida por ahí, ya que no tengo mucha noción de cuanto seria necesario para una familia de 4 mantenerse – no con lujos, somos gente sencilla- mas o menos con cierta tranquilidad.
Muchas gracias una vez mas por tan valiosa información.

Un panameño en Budapest Un panameño en Budapest