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10 cosas raras en Hungría

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Como ya lo he dicho en un post anterior, yo llegué aquí en el 2005 y antes de eso trabajaba en un crucero donde había gente de 85 diferentes nacionalidades. A pesar de eso y a pesar que soy de Panamá, un país que por el canal y por muchas otras razones, está lleno de diferentes culturas, los húngaros aún así lograron sorprenderme. Necesito hacer incapié en que estas cosas las hallé “raras” porque me crié en otra cultura.

 

Quizás algunas de estas cosas son generales de Europa, pero igual, siendo panameño estas fueron las cosas que mas me sorprendieron de aquí:
  1. Hay que quitarse los zapatos al entrar a una casa
    En Panamá, nosotros entramos con zapatos a las casas, a los cuartos, a las cocinas, a todos lados, incluso en alfombra. Acá en Hungría, los zapatos se dejan en la entrada de la casa o apartamento y andas en medias por todos lados. Hasta ahora no he preguntado el por qué, pero tiene lógica desde el punto de vista higiénico, pues aquí se camina mucho mas que en Panamá y los perros no tienen “periódicos” en el balcón o en la terraza, aquí a los perros se les lleva a la calle a hacer sus necesidades.
  2. Los húngaros son serios
    En tranvías, en el metro, en el bus, en el trolebús, cuando llegué aquí lo primero que ví fue que la gente no sonríe. En Panamá, sonreímos bastante, y es general en Latinoamérica, incluso a veces de más o hipócritamente (creo yo). Por eso, cuando llegué aquí me pregunté “¿todos están tristes?” En muchas partes podemos leer que los húngaros son negativos, de hecho lo escribí en mi post anterior, pero después de mas de una década de estar aquí, no lo veo de la misma manera. En este artículo del matador network también se habla de este tema. Mi opinión es que los húngaros simplemente no sonríen de gratis, como nosotros, no obstante si conversas con ellos y sonríes, ellos sonreirán también.
  3. Navidad es un desierto
    Aquí el 24 y 25 de Diciembre no ves un alma en la calle. Casi que no ves lucecitas tampoco, la mayoría no adorna los exteriores de la casa o apartamento. Todo está cerrado, todo. Algún viejito paseando al perro quizás veas, pero mas nada. Mientras mas se acerca la noche, menos gente y carros ves. En Panamá, mientras mas se acerca la medianoche, más bulla escuchas. Bueno, también es porque nosotros somos ruidosos, tanto que a veces nos quejamos del vecino. La costumbre aquí es que las Madres comienzan a cocinar y en la tarde, antes de que anochezca toda la familia se junta y cenan juntos, comen hasta reventar, conversan y a las 9 o 10 de la noche ya todos regresan a casa o se quedan durmiendo. Los del campo que viven en la capital regresan a sus pueblos y se quedan con la familia.
  4. Los espacios son diminutos
    Siendo de Panamá, me resultó súper difícil acostumbrarme a los espacios reducidos. Lo que mas me molestó cuando llegué aquí fue el tamaño de algunos lavamanos. Son taaaaaan pequeños, que las manos no te caben, salpica todo el agua fuera del lavamanos y no hay donde poner el jabón. Claro, Hungría tiene una densidad de 107 personas por kilómetro cuadrado lo cual comparado con 45 en Panamá es una diferencia grande, todo tiene que ser mas pequeño en Hungría y en Europa, hay que ahorrar espacio, pero igual fue muy raro para mí. No solamente los lavamanos, pero también las duchas y los retretes. Algunos baños son tan pequeños que el papel higiénico lo tienes a 2 centímetros de la cara. En Panamá hay veces que no lo alcanzas. Por supuesto, no todas las casas son así, hay casas amplias también y en Panamá también hay casas pequeñas.

  5. Los húngaros comen “lentejas con salchicha” en Año Nuevo
    En Panamá se come carne o pollo con arroz, lentejas (o frijoles) y tajadas todos los días. Aquí, es algo simbólico que en Año Nuevo la gente come un plato de lentejas (sin arroz) con una salchicha puesta en el centro de las lentejas y una o dos rebanadas de pan blanco. ¿Qué te parece? La salchicha porque proviene de un animal terrestre y así la prosperidad del año nuevo no se la puede llevar volando un ave. Las lentejas simbolizan muchos centavos (dinero). Es una tradición muy vieja (o superstición) y la han conservado muy bien. Para mí como panameño, acostumbrado al pavo, al jamón, a los tamales, al arroz, a la rosca de pan de huevo, al dulce de frutas, unas simples lentejas con salchichas es traumático e impactante y siempre lo será.

  6. Los húngaros te “presentan” su casa
    La gente en Latinoamérica se presentan los unos a los otros, ¿verdad? “Hola, soy Ricardo González”, “mucho gusto, mi nombre es Patricia Bermúdez”. ¿Te suena normal? Sí, a mí también. Bueno, aquí en Hungría te presentan la casa. Si llegas a una casa o a un apartamento por primera vez, la persona húngara te va a presentar todos los cuartos de la casa. Independientemente del tamaño, te va a explicar todo lo de la casa. “Esta es la entrada como puedes ver, esta es la sala, esta es la cocina, el baño, las recámaras”. A mí, me pareció súper raro, pero lo mas raro para mí fue lo de las recámaras, porque en Panamá la recámara de los Padres son sagradas. En algunas familias ni siquiera los hijos pueden entrar sin permiso a la recámara de los Padres. Aquí en Hungría te enseñan la recámara como si fuese una persona.
  7. Es mala educación estrechar la mano si estás sentado
    Aquí tienes que quitarte el guante y tienes que ponerte de pie cuando estás estrechándole la mano a alguien. Aunque esté a -15 grados, el viento a 30 kilómetros por hora y estés literalmente muerto de frío, te tienes que quitar el guante y entonces puedes estrecharle la mano a otra persona. Si estás sentado, tienes que ponerte de pie y tienes que hacer contacto visual, si no, eres un grosero maleducado del carrizo. Esto se hace incluso con un colega que ves todos los días. No en todos lados es así, principalmente en empresas que tienen influencia internacional no se ve esto mucho.
  8. Los hombres entran primero
    Cuando entras con tu novia o esposa a un lugar, por ejemplo a un restaurante, el hombre tiene que entrar primero para asegurarse que el lugar es seguro. O sea, no le abras la puerta a la mujer pensando que es un gesto de cortesía, entra primero y asegúrate de que el lugar está bien. Otra cosa parecida es que las mujeres van al lado derecho del hombre porque las espadas se cargan en el lado izquierdo de la cadera, entonces si desenfundes tu espada para proteger a tu novia o esposa, la vas a lastimar si ella está a tu lado izquierdo. Por ende, la mujer siempre está al lado derecho del hombre. En Panamá la regla es que la mujer o los niños siempre están del lado de adentro de la acera porque en caso de accidente de carro, el hombre se sacrifica para proteger a la mujer y a los niños.
  9. La canasta es obligación
    Al entrar a una tienda o a una farmacia aunque solo vayas por una pasta de diente tienes que cargar una canasta. Supuestamente si no agarras la canasta vas a robar, pero ¿si tienes canasta no puedes robar? Con o sin canasta puedes hurtar, entonces ¿cuál es el drama? Esto es lo que pensé cuando me advirtieron de esta regla. Hasta el sol de hoy, no me interesa y no cargo canasta, nadie me dice nada. Igual, en todos lados están los sensores y en caso de robo va a pitar cuando salgas.

  10. La sopa viene por separado
    Me acuerdo que cuando pequeño en los comerciales de juguetes en la televisión decían siempre al final “demás unidades o accesorios se venden por separado». No me acuerdo bien, pero la cuestión era que te vendían un juguete y si querías la peinilla de la muñeca o la mochila del soldado lo tenías que comprar por separado. Era algo detestable. Bueno, así mismo viene la sopa en Hungría. Aquí cocinan toda la sopa en una olla, deliciosa, un caldo riquísimo que cae súper bien al cuerpo en invierno. Pero, todo en la mesa está separado. El caldo solito, las verduras en otro plato, la carne en otro plato separado, los fideos en otro plato separado y el perejil también separado. ¿Por qué tomarte el trabajo de colar el caldo y de separar todo? Para que la persona que no le gusta algo no tenga que sacarlo. Es un gesto hermoso, pero con ojos de panameño lo veo innecesario. Rarísimo, pero cierto. Tu plato ni cabe en la mesa porque la mesa está llena de platos con todas las diferentes partes de la sopa. ¿Qué tal?

 

¿A tí qué te parece lo mas raro de la lista? Puedo seguir con cosas raras, pero mejor lo hago en otro post; dime tú si te identificas con algunos de estas cosas ya sea en Hungría o en otro país. Cuéntame tus experiencias vamos, que no te frene la timidez. ¿Cuáles de estas cosas son normales en tu país?

 

Feliz Jueves y que pases buen fin de semana.
Renato
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Renato CalcagnoKarinaFran Recent comment authors
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Fran
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Fran

Muy interesante entrar a la red a buscar info sobre Hungria y encontrarme con la de un paisano en un Hungria, la verdad no me lo esperaba. Tu articulo muy bueno yo solo corregiría eso de que en Panamá se sonríe bastante al menos que te estés refiriendo al interior del país, porque en la capital solo vez caras largas, seriedad y hasta tristeza y mas si tomas algún medio de transporte publico.

Saludos!

Karina
Invitado
Karina

Hola Renato, este post me gustó mucho porque encontré varias similitudes: quitarse los zapatos por ejemplo también se estila acá y pienso más que todo por higiene como dices. Nunca me ha gustado estar descalza dentro de casa, siempre en chancletas, pero noté que acá a la gente en su casa le gusta estar descalza y al entrar lo primero es quitarse los zapatos. Por ende cuando vas de invitado, toca quitártelos. Al principio me costaba, preguntaba si me los debía quitar y en ocasiones me decían que no, sin embargo cuando tuve hijos, se volvió automático cuando voy a… Leer más »

Un panameño en Budapest Un panameño en Budapest